Atentos al TAV, el Ecomonstruo que alimenta a la mafia

Declaraciones de Massimo Carlotto a propósito de la construcción del TAV (línea del tren de alta velocidad) que unirá Turín con la ciudad francesa de Lyon.

¿La Turín-Lyon? Es una locura. Una devastación, un consumo inútil de territorio: hay que parar eso por completo. La línea que ya hay es más que suficiente, habría que mejorarla y ya está.  


Detrás de las grandes obras siempre está la mafia. Y esta verdad, en mi opinión, sería importantísima de ser descubierta y desvelada, porque de hecho ya sabemos que hoy todo funciona de esta manera.
Lo más importante que habría que desvelar y contar a la gente es que las mafias no podrían actuar con impunidad en este ámbito sin tener vínculos formales y continuos con amplios sectores empresariales, financieros y políticos. Porque sin este vínculo sería imposible seguir adelante con este discurso criminal.

Los periódicos ya no cuentan estas cosas. La criminalidad en Italia, sus transformaciones, sus conexiones y connivencias con ciertos ambientes, ya no salen en los periódicos. Siguen contándonos de la mafia de una vez, aquella del pasado. Nos cuentan de Provenzano, que es la prehistoria de la mafia. Las así llamadas culturas mafiosas hoy tienen dos sectores de ganancia: el reciclaje de residuos ilegales y la adulteración de los alimentos. Luego vienen la droga, la prostitución, el contrabando de armas, etc. Todo este dinero debe ser después reinvertido de manera segura. Si las mafias invierten en la actividad económica, es lógico que haya un riesgo económico. La única manera de invertir con certeza es, precisamente, invertir en las grandes obras del Estado. Esto es algo que hay que desvelar, porque todavía falta una certeza, una mentalidad, un conocimiento general de todo esto.

Por otro lado, hay un mundo político que da un consenso absoluto a la voluntad de destrozar el territorio. La gente no entiende,  piensa que el hecho de construir es una cosa positiva, y no entiende que toda esta acción de construir –que parece una manera para salir de esta crisis económica– sea en realidad destruir de forma permanente.

Hoy devoran el territorio con estas grandes obras, con estos grandes proyectos de infraestructura, simplemente porque son grandes negocios que enriquecen a los poderosos. Sin más. No sirven para nada. Es más: devastan el territorio de forma irreversible. De hecho, hay mucha similitud entre la situación en el nordeste de Italia y el Valle di Susa, precisamente respecto a ese punto: es una batalla para evitar la devastación definitiva del territorio. Creo que esta sea una batalla típica de la época que vivimos, y es una batalla que no se debe perder. Y entonces, al menos desde el punto de vista de la esperanza, creo que vale la pena luchar hasta el final. Creo que también existe la posibilidad de ganarla.

Los escritores pueden hacer un gran trabajo, pero lo hacen con un instrumento diferente, que es el instrumento de la novela. Pero también es cierto que hoy en día se está creando una comunidad de lectores que demanda este tipo de novela, precisamente porque este tipo de novela cuenta aquellas realidades que no se encuentran ni en los periódicos, ni en televisión.