Wallraff contra Amazon

Günter Wallraff “Normal que luego alguien pueda sufrir un colapso *”

Entrevista realizada por Annabel Wahba para el diario alemán Die Zeit 14 de marzo de 2013
Günter Wallraff explica las razones por las cuales Amazon representa un peligro para nuestra cultura.

El escritor Günter Wallraff ha anunciado recientemente a su editorial Kiepenheuer & Witsch la intención de retirar sus libros de Amazon (lo último publicado habían sido la serie de reportajes »Con los perdedores del mejor de los mundos«). La plataforma de venta por Internet viene siendo objeto de críticas debido a las lamentables condiciones de trabajo y de control que ejerce sobre sus empleados.

DIE ZEIT: Cuando alguien introduce en un buscador de Internet las palabras »Wallraff« y »Amazon«, los primeros resultados no son artículos sobre su boicot, sino los títulos de sus libros que se pueden encargar por Amazon. ¿No teme las pérdidas económicas?
Günter Wallraff: Lo tengo asumido. Sin embargo, no tengo forma jurídica para ordenar que devuelvan los libros que ya han sido distribuidos. Tampoco puedo evitar que Amazon consiga mis libros a través de otros mayoristas. Lo que he conseguido es que mi editorial no suministre más mis libros de ahora en adelante a Amazon. No resulta obvio de por sí, puesto que también la editorial actúa movida por unos intereses económicos. Pero uno debe empezar por sí mismo y en este momento me encuentro involucrado. El mundo del trabajo es precisamente mi tema.

ZEIT: ¿Espera que el resto de las editoriales se sumen a su boicot?
Wallraff: Existen pequeñas editoriales que ya lo han hecho, pero Amazon mantiene una posición de monopolio y todo esto amenaza nuestra diversidad cultural. Atentan contra el precio fijo de los libros. No es aun seguro todavía pero están intentando en Bruselas acabar con eso. Como en el caso de sus tabletas de ordenador. Los pocos que aceptan sus ofertas de e-books saben que luego en un futuro solo podrán adquirir sus e-books a través de ese formato y que se borrará todo si cambian de proveedor. En último término esto supone entonces que un gigante como Amazon determinará qué es lo que podemos o no leer.
ZEIT: ¿Por qué motivo en las empresas de venta por internet es tan alta la presión sobre los trabajadores que provoca que se vean obligados a ir a paso ligero por los almacenes?
Wallraff: Tiene que ver con una posible optimización mayor de los beneficios. Hay afectados que me escriben contándome cómo están sometidos a un control total y cómo deben trabajar hasta la extenuación. Caminan de 20 a 25 kilómetros al día, con una única pausa de media hora. No pueden llevar encima nada de comida ni de bebida. Esto termina siendo un problema, cuando alguien no puede ni tan siquiera llevar consigo la medicación que necesita, como en el caso de los diabéticos. Normal que luego alguien pueda sufrir un colapso. La gente puede llegar a pensar que de todas maneras en una librería tampoco es que se cobre mucho más pero al menos ahí no está establecido ese abusivo sistema de control total. El cliente es atraído por las supuestas buenas ofertas de Amazon pero lo que recibimos a cambio, debería hacernos desconfiar mucho. Quien se fija solo en lo barato y en lo rápido, es el mismo que al final resulta estafado. Y entonces se encontrará de nuevo en un tipo de sociedad que recuerda cada vez más el Mundo Feliz de Huxley, algo que realmente antes no hubiera imaginado.
ZEIT: ¿Quiere acabar con la revolución que ha supuesto Internet?
Wallraff: Junto a la fascinación que ejerce Internet existe ya un movimiento de oposición. Incluso el partido pirata, que son unos frikis de Internet, está en contra de Amazon. Debemos ir a las librerías y las tiendas especializadas, de lo contrario los centros de nuestras ciudades quedarán completamente desolados. Yo mismo encargo los libros en la librería de la esquina de mi barrio. Basta con una llamada de teléfono y los libros encargados pueden estar ahí ese mismo día.

(*) o desmayo, síncope, vahído, aletargamiento, patatús.