La detención

Adelantamos las primeras líneas del Sandokán de Nanni Balestrini...



El padrino está rodeado pero espera aun poder lograrlo está empapado en sudor tose y maldice mientras hace señas a sus dos niños a su mujer y al cuñado para que no abran la boca para que aguanten porque están los maderos pero no consiguen averiguar dónde diablos están escondidos el boss y su familia saben que están ahí en ese chalecito en esa especie de almacén en alguna parte sin embargo hace 13 horas que tiran puertas derriban muros lanzan lacrimógenos por los conductos de las tuberías sin resultado alguno con la esperanza de que salga fuera Sandokán se defiende como puede tapa con ropa y sábanas todas las tuberías el gas penetra lentamente disminuye su efecto pero no se respira en el refugio no puede encenderse el aire acondicionado esparciría todo el gas para los niños es un infierno Chiara y Angela lloran Sandokán las consuela con ternura no es nada ya pasó estad tranquilas alguien alrededor del mediodía oye una voz de mujer una frase Si no se van no podemos movernos luego otra vez silencio el martillo neumático derriba una pared en dirección a esa voz