De Bardellino no volvió a saberse nada en España

 "En enero de 1984 era detenido en Barcelona Antonio Bardellino, Tonino, jefe de la Camorra napolitana. Aunque el delincuente estaba reclamado por la justicia italiana, el juez Ricardo Varón Cobos, de la Audiencia Nacional, lo puso en libertad un mes después. El magistrado había sido convencido por su colega del Tribunal Supremo Jaime Rodríguez Hermida, que, a su vez, había sido sobornado con 10 millones de pesetas por la mujer del mafioso. De Bardellino no volvió a saberse nada en España" elpais.es

"Ricardo Varón Cobos fue juzgado por prevaricación en 1986 y expulsado de la carrera judicial por dejar en libertad al capo mafioso Antonio Bardellino, que aprovechó para huir. Varón Cobos fue readmitido dos años después y se jubiló como magistrado de Sala en la Audiencia Nacional". abc.es

Lamentablemente para algunos el Sandokán de Balestrini no remueve conciencias únicamente en Italia, también en España y prueba de ello son estos fragmentos periodísticos extraidos de la hemeroteca. La camorra como tal dejó hace tiempo de ser un fenómeno local, y la literatura, mal que le pese a algunos, alcanza aquí cierto grado de universalidad. Hasta la edición de esta novela, de Bardellino no volvió nunca a saberse nada en España. Así da cuenta de ello la novela de Balestrini:

"Antonio Salzillo se da cuenta que la tierra le quema bajo los pies y decide dejar lo más rápidamente posible el pueblo e incluso Italia pero dado que le han retirado el pasaporte necesita documentación falsa y por eso recurre a la persona que previamente había hecho el mismo favor al tío Antonio Bardellino que luego fue detenido en España probablemente por el chivatazo de un clan rival llevando encima un carnet de identidad falso pero consiguió sobornar a los jueces y obtener la libertad provisional con fianza pero el carnet de identidad estaba a nombre del hijo del teniente de alcalde de Casal di Principe ligado al clan y es así como fue posible remontarse hasta quien lo había falsificado que había sido el padre de un compañero mío de colegio que se llamaba Gaetano Piscitelli ahora está muerto y por aquel entonces era funcionario en el Ayuntamiento de Casale esta persona tenía una pasión alocada estaba totalmente enganchado al juego da igual que fuese cartas que fuese caballos que fuese perros que fuese lo que fuese y esto significaba para él trabajar por las mañanas en el Ayuntamiento y pasar las tardes y las noches recorriendo las timbas clandestinas que en mi pueblo y en los pueblos de al lado hay por docenas"  
Sandokán, una historia de camorra, Nanni Balestrini